Os voy
a pasar para el MOTIVATE consejo del viernes un articulo muy interesante del periódico de El País. Aunque ya se acabé el verano, sino teneís nada que hacer el próximo verano o incluso todavía no se os han acabado las vacaciones de este año, que sepaís que viajando uno tambien puede ponerse en forma y no perder lo que se ha ganado en el gimnasio durante el resto del año.
Os paso el link de este artículo:
O bien si lo quereís leer directamente desde mi blog os lo copio, BUEN FIN DE SEMANA:
10 maneras de ponerse en forma viajando
Desde una semana en un 'fitness resort' en la costa de Kenia, a los
3.500 kilómetros del sendero de los Apalache, en Estados Unidos o
lecciones de surf en Byron Bay, Australia
Se dice que todo el mundo gana peso en vacaciones, excepto que
optemos por alguna de estas 10 propuestas activas (y sumamente
entretenidas). Desde seguir a los corredores del Tour de Francia hasta
correr cargados con una mochila en Estados Unidos o aprender surf en las
costas australianas.
01 Wildfitness: correr, comer, vivir
COSTA DE KENIA
En este
fitness resort
orientado a la naturaleza los clientes aprenden a moverse (correr
descalzo, nadar, escalar), comer (mucha carne, frutas y verduras, sin
lácteos ni alimentos procesados) y vivir (buenos hábitos de sueño,
establecer “lazos tribajes” con otros) en la naturaleza salvaje. Estas
vacaciones para ponerse en forma se desarrollan en la costa de Kenia,
cerca de Watamu, en un hotel
boutique entre palmeras con vistas
a la blanca arena y las transparentes aguas del Índico. Así que, cuando
uno no esté sacando el cavernícola que lleva dentro, puede relajarse en
la terraza o darse un masaje de tejido profundo. La
misma empresa
propone también unas vacaciones para ponerse en forma en la Isla de
Wrigt y en Andalucía (cerca de Arcos de la Frontera), con una filosofía
similar.
Un curso de nueve días cuesta desde 3.550 dólares.
02 El sendero de los Apalaches
ESTADOS UNIDOS
El senderismo no sirve para adelgazar, pero es indudable que es una
forma saludable de emplear las vacaciones. Aunque muchos de los que
recorren los 3.500 kilómetros del
sendero de los Apalaches,
en Estados Unidos, no lo hacen para perder peso, para algunos esta es
una ventaja adicional a tener en cuenta. De hecho, mantener el peso
mientras se ascienden laderas y se atraviesan escarpados valles es tan
difícil que los excursionistas intercambian consejos sobre alimentos
hipercalóricos para llevar durante el viaje. La mayoría de los
excursionistas pueden consumir entre 4.000 y 6.000 calorías al día
mientras siguen perdiendo peso y ganando suficiente músculo para abordar
al final del sendero: los picos del monte Katahdin, en Maine.
El sendero de los Apalaches empieza en la montaña Springer, en
Georgia, atraviesa 14 estados y termina en Maine. Para información: www.appalachiantrail.org
03 Desintoxicación en Bagus Jati
BALI (INDONESIA)
En el distrito de Ubud, en la isla de Bali, este lugar de retiro oriental-
new age
ofrece dietas desintoxicantes para curar desde la ansiedad a la
hinchazón y ayuda al viajero a centrarse mientras reduce su cintura. En
una empinada ladera, las
villas de estilo balinés del Bagus Jati
tienen vistas a un frondoso valle de helechos cubierto de niebla. Los
tratamientos incluyen desde infusiones herbales a envolturas de barro y
acupuntura. En cuanto al ejercicio, se pueden hacer posturas en el
pabellón de yoga, en pleno bosque de bambús, o salir de excursión
durante cinco horas para contemplar el amanecer desde la cima del monte
Batur.
Los paquetes cuestan desde 624 dólares (por dos noches).
04 Intenso retiro maya
TULUM (MÉXICO)
En
Bikini Bootcamp,
lugar de retiro de las costas caribeñas de México, el objetivo es
ponerse en forma. El entorno –un atractivo tramo de playa en la
península de Yucatán, no muy lejos de Cancún- debería hacer menos
dolorosas las duras jornadas, que empiezan a las 6.45 de la mañana e
incluyen desde extenuantes clases de yoga vinyasa a partidos de
vóley-playa. En las horas libres se puede nadar en cenotes o hacer
excursiones por las ruinas mayas de Tulum. Si te gusta el ambiente
new age
(clases de “percusión tribal”, sesiones de escritura de un diario al
amanecer), este podría ser el lugar perfecto para ponerte en forma. Los
viajeros en solitario son bienvenidos.
El Bootcamp está en Tulum, una hora y media al sur de Cancún. Una estancia de seis días cuesta 2.075 dólares.
05 ‘Ashram’ de yoga sivananda
ISLA PARAÍSO (BAHAMAS)
Alojarse en este
ashram (lugar de retiro y meditación)
selvático en Isla Paraíso implica seguir unas cuantas normas y cumplir
ciertas obligaciones: hacer ocho horas de yoga y meditación al día y
renunciar al alcohol, el tabaco y la carne. La ausencia de cócteles
tropicales se compensa con saludables comidas comunitarias de dieta
vegetariana y masajes y tratamientos de
spa ayurvédicos con
vistas al mar. No es necesario ser un practicante de yoga profesional
para alojarse aquí: entre los huéspedes hay desde guerreros de fin de
semana ataviados con prendas de licra hasta auténticos devotos de esta
técnica hindú de meditación.
El ashram está al otro lado de la bahía del centro de Nassau. El alojamiento varía desde sencillos dormitorios colectivos (70 dólares) a cabañas privadas muy bien amuebladas (130 dólares).
06 ‘Fatpacking’, senderismo que adelgaza
ESTADOS UNIDOS
Los americanos son únicos para pensar en diferentes formas de adelgazar durante las vacaciones. Una de ellas es el
Fatpacking:
rutas para mochileros específicamente orientadas a perder peso. Las
excursiones, diseñadas para personas con un sobrepeso de entre 7 y 34
kilos, pueden ser de una a dos semanas de duración por la naturaleza
salvaje, y prometen una pérdida de 2-3 kilos por cada una de ellas, con
aumento de la masa muscular incluida. Los escenarios de estos recorridos
son muy variados: desde los escarpados picos de la Patagonia chilena
hasta los húmedos pantanos subtropicales del norte de Florida o el
desierto de rocas rojas en los cañones de Utah.
Casi todos los viajes (desde 1.000 dólares) se realizan en Estados Unidos. Más información (en inglés) disponible en www.fatpacking.com
07 Surf Camp
AUSTRALIA
Los principiantes son bienvenidos en esta escuela de surf australiana
en la que el viajero aprende a cabalgar las olas y tonifica sus
músculos por el mismo precio. Los días pasan rápido practicando tanto en
las aguas de la bahía de Byron, meca del surf australiano (muy popular
entre locales y turistas extranjeros), como en la playa de Seven Mile, a
unas dos horas de Sidney, considerado el mejor lugar del país para
aprender surf.
Y por las noches, relax en una rústica cabaña de playa o fiesta con
los monitores. Hay que tomarse con calma lo de la cerveza gratis, a no
ser que se quiera estropear el esfuerzo diurno.
Surf Camp ofrece tanto cursos sencillos de tres días, desde unos 300 euros, como exhaustivos programas de diez días de duración.
08 Apúntate al Tour de Francia
¿Conseguir envidiables músculos en las pantorrillas mientras
contemplas los campos de girasoles de la Provenza o las divisas las
cumbres de los Pirineos…? Ya es posible, gracias a los circuitos en
bicicleta ofrecen diversas empresas a lo largo de varios tramos del
mítico Tour de Francia, la carrera ciclista (por etapas) más importante
del mundo.
Se puede escalar la cumbre del Mont Ventoux o elegir una ruta más
sencilla por las colinas del País Vasco. Se recomienda tener un nivel
físico bastante alto: el de un ciclista aficionado que haga 30
kilómetros un par de veces a la semana. Y si uno se cansa demasiado,
siempre puede subirse a la furgoneta de apoyo. Todavía estás a tiempo de
seguir la carrera este año, o puedes pensar ya en la edición de 2014.
Los viajes suelen oscilar entre 2.000 y 4.000 euros por semana.
09 Un hotel para triatletas
RICCIONE (ITALIA)
¿Y si las tres palabras para describir unas vacaciones en Italia
fueran nadar, ciclismo y correr (en lugar de pizza, pasta y helado)? El
Hotel Perla
de Riccione, en la costa adriática, es uno de los muchos que ofrece
servicio a triatletas y ciclistas aficionados en la región italiana de
Emilia Romaña. El viajero puede unirse a entrenamientos grupales en
bicicleta por las colinas cercanas o tomar prestada una bicicleta y dar
un paseo por el carril-bici junto al mar en Riccione, para luego bañarse
o ir a correr por el paseo marítimo. Tras todo este entrenamiento uno
puede permitirse un poco de pizza, pasta y helado.
El Hotel Perla tiene desde habitaciones económicas hasta de lujo.
10 Talasoterapia en Biarritz
FRANCIA
Y si al viajero, definitivamente, no le va el ejercicio, puede hacer
como los franceses: darse unas sesiones de talasoterapia en Biarritz. Se
trata de envolturas de lodo y baños con agua de mar, y están muy de
moda entre los parisienses. En Francia se consideran tratamientos
medicinales y muchos afirman que es su verdadero secreto para estar
delgados a pesar del
foie-gras y la mousse. Sin prometer nada, se puede certificar que una estancia en el
Thalmar
de Biarritz dejará al viajero fresco y radiante. Como complemento, los
encantos de esta localidad como lugar de veraneo tienen ya siglos de
tradición, lo mismo que la costa del País Vasco francés.
Una escapada de tres días cuesta desde 550 euros.